¿Qué es?
Es la sensación de no tener bien lubricado el ojo al abrirlo y cerrarlo.
Causas
Existen varias causas, como envejecimiento, uso de lentes de contacto, cambios hormonales en mujeres, factores ambientales, cirugías con láser y síndrome de Sjögren, una enfermedad del sistema inmunológico que afecta a las mucosas.
También una gran cantidad de medicamentos podría causar esta condición.
Síntomas
Picazón, mucosa fibrosa en los ojos o a su alrededor, molestias al usar lentes de contacto, irritación ocular por humo o viento, sensación de cuerpo extraño, ardor, quemazón y sensación de arenilla.
Diagnóstico
Puede diagnosticarse mediante el examen rutinario de los ojos con reactivos y tinciones. También puede realizarse un examen para medir la producción lagrimal.
Otra forma de diagnosticar el ojo seco es colocar gotas de colorante especial y estudiar los patrones de coloración.
También se realizan estudios de laboratorio para analizar la superficie ocular, el estudio inmunológico y la biopsia.
Tratamiento
Se puede lubricar el ojo mediante lágrimas artificiales similares a las naturales para ayudar a mantener la humedad ocular.
Existen colirios con variadas formulaciones que se utilizan según las características y el origen de cada caso, así como geles y pomadas lubricantes.
Otro método es cerrar temporalmente los conductos lagrimales con tapones de vía lagrimal, siliconas o colágenos que retienen las lágrimas propias. También puede recurrirse al cierre permanente de los conductos.
Existen medicamentos para estimular la producción de lágrimas, como la ciclosporina, y otras drogas específicas según el origen de este cuadro.